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Premios Princesa de Asturias

02/06/2010

Los científicos que lideran en el mundo la investigación en la lucha contra el dolor, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica

Los científicos que lideran en el mundo la investigación en la lucha contra el dolor. ©FPA

Los bioquímicos David Julius, Baruch Minke y Linda Watkins, científicos que lideran en el mundo la investigación en la lucha contra el dolor, han sido galardonados con el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 2010, según ha hecho público hoy en Oviedo el Jurado encargado de la concesión del mismo.

Considerados por la comunidad científica como referentes mundiales de la Neurobiología sensorial, David Julius, Baruch Minke y Linda Watkins han descubierto, desde aproximaciones complementarias, las causas y mecanismos por los que se produce y percibe el dolor, así como otras sensaciones como el frío, el calor o el gusto. Los descubrimientos de estos científicos abren nuevas y esperanzadoras vías al diseño racional de terapias y medicamentos específicos para el tratamiento selectivo de los diferentes tipos de dolor, uno de los grandes retos de la medicina de todos los tiempos.

El Jurado de este Premio –convocado por la Fundación Príncipe de Asturias– estuvo presidido por Enrique Moreno González, e integrado por Juan Ignacio Cirac Sasturáin, Flora de Pablo Dávila, Pedro Miguel Echenique Landiríbar, Antonio Fernández-Rañada Menéndez de Luarca, Luis Fernández-Vega Sanz, Vicente Gotor Santamaría, Petra Mateos-Aparicio Morales, Amador Menéndez Velázquez, Rafael Nájera Morrondo, César Nombela Cano, Fernando Ortíz Maslloréns, Ana Pastor Julián, Miguel Ángel Pesquera González, Eduardo Punset Casals, Manuel Toharia Cortés y José Antonio Martínez Álvarez (secretario).

Esta candidatura ha sido propuesta por Ricardo Miledi, Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica 1999, y apoyada por Edwin Neher, Eric R. Kandel, Paul Greengard y Richard Axel, Premios Nobel de Fisiología o Medicina 1991, 2000, 2000 y 2004, respectivamente; y Roderick MacKinnon y Ada E. Yonath, Premios Nobel de Química 2003 y 2009, respectivamente.

David Julius (bioquímico) nació en 1955 en Brighton Beach (Brooklyn, EE.UU.). En 1977 se graduó en Ciencias de la Vida en el Instituto Tecnológico de Massachussets (MIT) y en 1984 se doctoró en Bioquímica en la Universidad de California-Berkeley. Es profesor y director del Departamento de Fisiología de la Universidad de California-San Francisco.

Considerado el pionero en el análisis molecular de los nociceptores, Julius respalda la hipótesis de que la nocicepción es una modalidad sensorial específica e individual. Sus investigaciones han proporcionado pruebas de la existencia del nociceptor como un subtipo de neurona sensorial, que responde a un amplio espectro de estímulos físicos o químicos de intensidad suficiente para causar dolor.

Ha identificado el canal TRPV1 como el receptor de la capsaicina que participa en la respuesta a la temperatura así como a la lesión tisular y a la inflamación, un hallazgo importante para el tratamiento del dolor crónico, los síndromes inflamatorios neurógenos y los asociados a la artritis, el cáncer o el asma. Asimismo, su trabajo ha permitido conocer y comprender la alodinia, el dolor en respuesta a señales normalmente inocuas, y la hiperalgesia, la reacción excesiva a señales típicamente dolorosas.

Miembro de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos y de la Academia Americana de las Artes y las Ciencias, ha recibido el Premio Yngve Zotterman de la Sociedad Fisiológica de Estocolmo (2003); el Kerr Basic Science Research Award de la Sociedad Americana del Dolor (2006); el K.J. Zülch Prize for Basic Neurological Research de la Sociedad Max Planck (Alemania, 2006); el Edward Scolnick Prize in Neuroscience del Instituto de Investigación del Cerebro McGovern del MIT (EE.UU., 2007); el W. Alden Spencer Award del Centro de Neurobiología y Comportamiento de la Universidad de Columbia (2007); el Julius Axelrod Prize de la Sociedad de Neurociencia (2007); el Unilever Science Prize (EE.UU., 2007) y el Premio de la Fundación Passano (EE.UU., 2010), entre otros.

Baruch Minke (bioquímico y genetista) nació en Tel Aviv (Israel). Licenciado en Psicología y Bioquímica por la Universidad Hebrea de Jerusalén, en 1973 se doctoró en Biofísica en dicha Universidad y completó su formación posdoctoral en Genética y Electrofisiología del Sistema Visual en la Purdue University (Indiana, EE.UU.). Desde 1987 es profesor y director del Departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad Hebrea de Jerusalén y miembro de los comités ejecutivo y directivo de dicha Universidad. Además, es director del Centro Wilhelm Kühne Minerva para el Estudio de la Transducción Visual, de la Sociedad Max-Planck, y asesor del Comité Israelí para la Educación Superior.

Ha impartido docencia en las universidades Johns Hopkins (Baltimore, EE.UU.) y California-San Diego (EE.UU.) y ha desarrollado su labor investigadora en el Instituto Max-Planck de Cibernética Biológica (Alemania, entre 1976 y 1979); en el Laboratorio Experimental Oftalmológico del Hospital Cantonal de Ginebra (Suiza, 1983); en la Rheinisch-Westfälische Technische Hochschule Aachen University (Alemania, 1986) y en la Universidad Nacional de Australia, en Camberra.

Baruch Minke ha sido el primero en identificar una nueva clase de canales iónicos, denominados TRP, fruto de sus investigaciones sobre la fototransducción y la visión en la Drosophila melanogaster, la mosca de la fruta. Asimismo, analizó las propiedades biofísicas y bioquímicas de los canales TRP en el ojo de la Drosophila e identificó la fosfolipasa C y el canal TRP como una ruta de señalización común en numerosos sistemas sensoriales, incluyendo los nociceptores, sentando así las bases para la investigación de las moléculas que explican las propiedades especializadas al dolor de estas neuronas.

Los canales TRP, componentes fundamentales de los sensores biológicos, están implicados en la percepción del dolor, la termosensación, la mecanosensación, la fotorrecepción, la percepción de feromonas, la percepción del gusto, la percepción de componentes acres, la homeostasis de Ca2+ y Mg2, la regulación del tono del músculo liso y de la tensión arterial, la función lisosómica, la regulación cardiovascular y el control del crecimiento y de la proliferación celular.

Baruch Minke es miembro de la Organización Internacional de Investigación Cerebral (IBRO) y de la Asociación Israelí para la Investigación Visual. Asimismo, forma parte del consejo editorial de prestigiosas publicaciones científicas internacionales como Cell Calcium y The European Journal of Physiology/Pflügers Archiv. Ha organizado cuatro conferencias internacionales y ha recibido numerosas becas de investigación, entre las que destacan las diez otorgadas por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.

Linda Watkins (bioquímica y fisióloga) nació en 1954 en Norfolk (Virginia, EE.UU.). En 1976 se graduó en Biología y Psicología en la Universidad Estatal de Virginia y se doctoró en Fisiología en 1980 en el Colegio Médico de Virginia (EE.UU.). Es profesora del Departamento de Psicología y del Centro de Neurociencia de la Universidad de Colorado-Boulder (EE.UU.), institución a la que se incorporó en 1988. Ha ejercido su labor investigadora en la Universidad de California-Davis y en el Colegio Médico de Virginia. Es miembro del consejo editorial de varias revistas científicas internacionales.

Linda Watkins descubrió un nuevo agente del dolor, las células nerviosas no neuronales denominadas células gliales, claves en los estados de dolor patológico y en los que se producen después de una lesión nerviosa. Sus investigaciones han sido fundamentales en el estudio de las causas por las que algunos tratamientos analgésicos actuales, actuando exclusivamente sobre la neuronas, no consiguen atenuar con éxito el dolor.

Asimismo, sus trabajos han determinado cómo todas las clases de analgésicos opioides activan las células gliales haciendo que liberen sustancias neuroestimulantes, que suprimen los efectos calmantes de este tipo de fármacos y desarrollen la tolerancia a los mismos, la dependencia e incluso la depresión respiratoria. Linda Watkins ha descubierto que estos efectos no se producen a través de los receptores opioides clásicos sino a través de un receptor distinto, denominado TLR4, que resulta clave en la activación glial, lo que constituye una nueva diana farmacológica.

Linda Watkins es miembro de la Sociedad Internacional para la Neuroinmunomodulación, de la Sociedad Internacional para el Estudio del Dolor, de la Sociedad de Psiconeuroinmunología (EE.UU.), la Fundación Internacional del Dolor, la Sociedad de Neurociencia y la Sociedad Americana del Dolor, entre otras. Entre los galardones que ha recibido destaca el Premio de Investigación Norman Cousins de la Sociedad de Psiconeuroinmunología (EE.UU. 2005), el F.W.L. Kerr de Investigación de Ciencia Básica de la Sociedad Americana del Dolor (2005) y el Pilot Award del Colorado Clinical & Translational Sciences Institute (2010).

Premios Príncipe de Asturias

Los Premios Príncipe de Asturias están destinados, según los Estatutos de la Fundación, a galardonar “la labor científica, técnica, cultural, social y humana realizada por personas, instituciones, grupos de personas o instituciones en el ámbito internacional”. Dentro de este espíritu, el Premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica “será concedido a la persona, institución, grupos de personas o de instituciones cuyos descubrimientos o labor de investigación representen una contribución relevante para el progreso de la Humanidad en los campos de las Matemáticas, Física, Química, Biología, Medicina, Ciencias de la Tierra y del Espacio, así como técnicas y tecnologías relacionadas con ellas”.

En esta edición concurrían un total de 35 candidaturas procedentes de Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Cuba, China, Estados Unidos, Finlandia, Francia, Holanda, Israel, México, Reino Unido, Suecia, Suiza, Tailandia y España.

Este ha sido el cuarto de los ocho Premios Príncipe de Asturias que se conceden este año, en que cumplen su trigésima edición. Anteriormente, fueron otorgados el Premio Príncipe de Asturias de las Artes al escultor estadounidense Richard Serra, el Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales al equipo arqueológico de los Guerreros de Xi’an (China) y el Premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades a los sociólogos francés y polaco, respectivamente, Alain Touraine y Zygmunt Bauman. En las próximas semanas se fallarán los correspondientes a Letras y Cooperación Internacional. Los Premios Príncipe de Asturias de los Deportes y de la Concordia se fallarán el próximo mes de septiembre.

Cada uno de los Premios Príncipe de Asturias, concedidos por primera vez en 1981, está dotado con cincuenta mil euros, la escultura creada y donada expresamente por Joan Miró para estos galardones, un diploma y una insignia acreditativos. Los galardones serán entregados en otoño en Oviedo, en un solemne acto presidido por S.A.R. el Príncipe de Asturias.

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