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Helmut Kohl

Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 1996

Helmut Kohl (Ludwigshafen, Alemania, 1930 - Ludwigshafen, Alemania, 2017), canciller (jefe del Gobierno) de Alemania desde 1982 hasta 1998, fue Licenciado en Derecho, Ciencias Políticas e Historia, inició su carrera política como líder de las juventudes demócrata-cristianas en 1954, desempeñando numerosos cargos a lo largo de ella. Fue presidente del grupo parlamentario de la Unión Cristiano-Social desde 1976 hasta 1982, año en el que tras una crisis del gobierno social-demócrata de Helmut Shmidt, presentó una moción de censura que le permitió acceder a la Cancillería, puesto en el que se afianzó tras las elecciones de 1983, en las que vencieron los demócrata-cristianos.

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En la década de los ochenta destacó por los esfuerzos realizados en favor de la reducción de armas convencionales y de la destrucción de misiles de alcance medio en Europa, preocupándose también por la evolución de las relaciones entre los países del Oeste y del Este europeos, así como por la marcha de la Comunidad Europea hacia el Mercado Único. A fines de los ochenta Kohl hizo suya la campaña en favor de la unificación de Alemania, que se consumó a finales de 1989 con la caída del Muro de Berlín en la noche del 9 de noviembre, tras la cual, Kohl lanzó su "Plan de 10 puntos" para conseguir la "unidad real de Alemania".

La unificación de Alemania planteaba una difícil coyuntura a nivel internacional. Esto obligó a Helmut Kohl a centrar sus esfuerzos en convencer a la URSS, y a las demás potencias ganadoras de la II Guerra Mundial, de que la nueva Alemania no representaba un peligro para Europa. Fruto de este trabajo fue el apoyo de Mijail Gorbachov al proceso de unificación y que se admitiese la posibilidad del ingreso en la OTAN de la nueva Alemania. Vencida la oposición de la potencias aliadas, en septiembre de 1990 entró en vigor el "Tratado de Unificación Alemana" y en agosto de 1992, por el "Tratado de capitalidad", Alemania recuperaba a Berlín como capital del Estado. Desde entonces, Helmut Kohl trabajó para lograr que el proceso de unificación sea una realidad, de tal forma que las desigualdades existentes inicialmente entre alemanes orientales y occidentales se difuminen en un proceso no traumático. A la vez, en el campo internacional fue un impulsor decidido del avance de la unión política y monetaria de Europa, cuestiones estas que constituyeron una preocupación constante para este estadista, al que le correspondió desempeñar un importante papel en la configuración de la Europa de finales del siglo XX.

En 1998 le sucedió en el cargo el Canciller Gerhard Schröder, fue elegido presidente de honor de su partido, la CDU, y nombrado ciudadano de honor de Europa en el Consejo Europeo de Viena, un galardón que hasta entonces sólo había sido concedido a Jean Monnet. Entre otros reconocimientos que posee está el Premio Carlomagno, compartido con Mitterrand, en 1988, o la Medalla de la Libertad concedida por la Casa Blanca, en 1999.

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