El Tratado Internacional Antártico es uno de los ejemplos más merecedores de universal reconocimiento en el campo de la cooperación internacional. Suscrito inicialmente en 1958 por el Reino Unido, Francia, Argentina, Chile, Australia, Noruega y Nueva Zelanda, se ha ido ampliando hasta su número actual de 45 firmantes entre los que se encuentra España, adherida en 1982.
