Premios Príncipe de Asturias 1981–2014. Discursos

3 P remios P ríncipe de A sturias 1981–2014. D iscursos Entre los muchos y magníficos recuerdos que guardo de los treinta y cuatro años de celebración de las ceremonias de entrega de los Premios Príncipe de Asturias, reflejados en esta publicación, uno de los que me acompaña de manera más intensa es la imagen de los galardonados que han intervenido sobre el escenario del Teatro Campoamor. Son sus reflexiones, sus consejos, sus opiniones y advertencias, todos los sueños que han ido desgranando, los que configuran en buena medida la historia de la Fundación y construyen un edificio hecho de grandeza, de espíritu positivo y de ideales. Los premios han crecido, y nosotros con ellos, acompañados por la palabra directa, emotiva y sincera de tantas personas sabias, comprometidas y valientes. Y ese cúmulo de enseñanzas, una parte de las cuales puede leerse en esta edición, forma parte destacada e inolvidable del patrimonio de la Fundación. Este volumen es además evocador y su lectura causa cierta nostalgia. Sucede siempre que se echa la vista atrás y se traen al presente anécdotas y vivencias como las que yo atesoro de todo este tiempo. Así, la brevedaddemi primer discurso público, el de 1981, y la inquietud con la que lo leí; los diferentes detalles que van revelando la intrahistoria de la institución; el recurso a las citas poéticas, siempre tan sugerentes. Y, por encima de todo ello, la constatación de que en mis intervenciones una palabra se repite más que ninguna otra: la palabra España. Este dato me hace sentir una profunda emoción y un sincero orgullo. Aquí está la España esperanzada, comprometida, democrática, diversa y unida. La España en paz y en incesante progreso. La España de la concordia y el entendimiento. Y en diálogo con ella, su brillante historia, su fortaleza, la grandeza de su viaje milenario, su fraternidad y la tantas veces probada solidaridad de los españoles; su búsqueda del bienestar común, su alto sentido de la justicia, su convencido europeísmo y sus vínculos históricos y entrañables con Iberoamérica. Valores y virtudes que nuestro país tiene y que se reflejan cada año en el acto de entrega de los premios. La Fundación es ahora la Fundación Princesa de Asturias y los premios son los Premios Princesa de Asturias. Pero su esencia, todo lo que los ha impulsado, prestigiado y hecho crecer, permanecerá incólume. Como incólumes quedarán las palabras de quienes han sido y son los verdaderos protagonistas del acto: nuestros galardonados. Testigos privilegiados de este tiempo, amantes de la belleza, comprometidos con el ser humano, fieles a sus principios y valores, ellos infunden sentido a estos textos que, reunidos, simbolizan los deseos que nos mueven, ejemplifican los objetivos para los que nacieron los Premios y representan nuestras esperanzas. S.M. el Rey Don Felipe VI

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