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Comunidades Sefardíes

Premio Príncipe de Asturias de la Concordia 1990

Se conoce como sefardíes a los judíos que, después de vivir durante varios siglos en España, fueron expulsados por los Reyes Católicos en 1492 a instancias de la Inquisición. Fueron más de cien mil personas que, hace ya quinientos años, se vieron obligados a abandonar la Península Ibérica por profesar una religión distinta a la dominante en la época.

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En un primer momento, y con la esperanza de un pronto regreso a su patria, los sefardíes se instalaron en Portugal, en el norte de África y en otros países próximos. Cuando el retorno fue ya imposible, los sefardíes se diseminaron por todo el mundo, formando importantes comunidades en Italia, en los Países Bajos, en el Imperio Turco, etc. Muchos de los descendientes de aquellos judíos expulsados de España conservan aún hoy, cinco siglos después, las costumbres, las tradiciones y la propia lengua de sus antepasados. El judeo-español, idioma de los sefardíes, es básicamente el castellano antiguo -previo a la importante evolución fonética y gramatical del Siglo de Oro-, mezclado con términos hebreos y de otras lenguas.

En sentido estricto, son sefardíes únicamente los judíos españoles expulsados de la Península en el siglo XV, con expresa exclusión de askenazíes -tronco étnico del judaísmo de diferente origen- y judíos de otras ramas, y que además hayan conservado los rasgos culturales hispánicos, muy en particular la lengua judeoespañola. Después de una primera etapa, inmediatamente posterior a la expulsión de la Península, en la que los judíos españoles buscaron un nuevo lugar de asentamiento, durante los siglos XVIII y XIX las comunidades sefardíes vivieron un período de relativa estabilidad, hasta que en el siglo XX se produce un nuevo movimiento migratorio hacia países mas jóvenes. Hoy, las grandes comunidades sefardíes no se encuentran ya en Marruecos ni en el Oriente Mediterráneo, sino en Estados Unidos, Hispanoamérica o Israel.

Desde el siglo XVI al XVIII las traducciones de la Biblia al español, prohibidas en la Península por la Inquisición, estuvieron casi exclusivamente a cargo de los judíos expulsos. La más antigua de ellas es el "Pentateuco de Constantinopla", editado en 1547. Otra de las más famosas, la "Biblia de Ferrara", fue publicada en 1553 con caracteres latinos.

La literatura sefardí ha producido obras tan importantes como el "Me'am Lo'ez", comentario pormenorizado de los libros de la Biblia en forma de enciclopedia, las coplas, el refranero, el cuento popular o el romancero. Es también muy conocido el "Cancionero tradicional sefardí", y se siguen publicando en nuestros días, en Estambul, Tel Aviv y Jerusalén, periódicos y revistas escritos en judeo-español. La emisora de radio "Kol Israel" continúa emitiendo desde Jerusalén programas en judeoespañol

En España, existe un importante centro de estudios sefardíes en el Instituto Arias Montano, dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, así como un Museo Sefardí ubicado en la conocida Sinagoga del Tránsito, en Toledo. Con motivo del quinto centenario de la expulsión de los judíos de España, que se cumplió en 1992, se celebraron distintas conmemoraciones por iniciativa pública (Grupo Sefarad 92, integrado en la Comisión del Quinto Centenario) y privada (Comité Internacional Judío para Sefarad 92).

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