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Bóveda Global de Semillas de Svalbard Premio Princesa de Asturias Cooperación Internacional 2026
La Bóveda Global de Semillas de Svalbard (Svalbard Global Seed Vault en inglés) es un banco subterráneo de semillas situado en la isla de Spitsbergen, en el archipiélago noruego de Svalbard. Inaugurado en 2008, con una extensión de más de mil metros cuadrados, repartidos en tres almacenes, tiene como objetivo salvaguardar la diversidad de semillas de cultivos destinados a alimentación para garantizar el suministro futuro en caso de pérdida debida a desastres naturales, conflictos humanos, cambios en las políticas, mala gestión o cualquier otra circunstancia. La Bóveda Global de Semillas de Svalbard es propiedad del Ministerio de Agricultura y Alimentación del Reino de Noruega, que también lo administra en nombre del Reino de Noruega. El Centro Nórdico de Recursos Genéticos (NordGen) gestiona las instalaciones y mantiene una base de datos pública en línea de las muestras almacenadas en la bóveda. El Crop Trust proporciona apoyo financiero para las operaciones de la Bóveda de Semillas y los depósitos de semillas procedentes de países en desarrollo. Esta organización internacional sin ánimo de lucro se dedica a conservar la diversidad de cultivos en bancos de genes y a garantizar que esté disponible para su uso en todo el mundo. Entre sus contribuyentes se encuentran países, instituciones y organizaciones privadas, como el Gobierno de España, la Comisión Europea y la Fundación Gates (Premio Príncipe de Asturias de Cooperación Internacional 2006). Un panel asesor internacional supervisa la gestión y las operaciones de la Bóveda de Semillas.
Ban Ki-moon, ex secretario general de las Naciones Unidas, describió la Bóveda como «una póliza de seguro global» y un «regalo a la humanidad y símbolo de paz», en una visita a Svalbard en 2009. Con propósito humanitario, la Bóveda Global de Semillas de Svalbard forma parte del sistema internacional para la conservación de la biodiversidad fitogenética de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El depósito de semillas se realiza de forma gratuita y estas son propiedad indiscutible del banco de germoplasma depositante, que es, además, el único que puede solicitar su devolución. Hasta la fecha, la Bóveda almacena más de 1,3 millones de muestras de semillas de alrededor de 6300 especies de plantas —la mayoría, variedades de arroz, trigo y cebada— pertenecientes a 129 instituciones y gobiernos depositantes. Otros cultivos representados son el sorgo, las especies de frijol Phaseolus, el maíz, el caupí, la soja, el kikuyo y el garbanzo. Dos tercios de los depósitos provienen de los centros internacionales de investigación del Grupo Consultivo sobre Investigación Agrícola Internacional (CGIAR), junto con los centros internacionales de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT), de Investigación Agrícola en Zonas Áridas (ICARDA) y de Agricultura Tropical (CIAT, por sus siglas en inglés); así como los Institutos Internacionales de Investigación del Arroz (IRRI, por sus siglas en inglés) y de Cultivos para los Trópicos Semiáridos (ICRISAT, por sus siglas en inglés). Estados Unidos, Alemania, Canadá y Países Bajos son los países que han realizado una mayor aportación.
La Bóveda ya ha dado muestras de su utilidad y relevancia: en 2015, con la escalada bélica en Siria, el ICARDA se vio obligado a evacuar su sede en Alepo; su banco de semillas, que resultó devastado, contenía 150 000 muestras de cereales, alimentos y piensos procedentes de más de cien países. Una parte importante de esta colección se había asegurado mediante duplicación y almacenamiento en la Bóveda de Svalbard. Y se pudo retirar a partir de finales de ese año —con una segunda fase en 2017—, para sembrarse en el Líbano y Marruecos y devolver una copia a la cripta del archipiélago noruego. En 2024, 61 bancos de genes depositaron más de 64 000 muestras —cifras récord en la historia de la Bóveda—, incluyendo 21 instituciones que lo hicieron por primera vez. En 2025, la Bóveda recibió más de dos mil muestras de semillas de sorgo, mijo perla, cacahuete, sésamo, sandía y melón Vigna, provenientes del Banco Nacional de Germoplasma de Sudán, que fue atacado durante la guerra civil del país africano. En febrero de este mismo 2026 se realizó el primer depósito del año, con semillas de dos nuevos países —Guatemala y Níger— y el primer depósito de semillas de olivo en la historia de la Bóveda, con una participación destacada de instituciones españolas.
La Bóveda Global de Semillas de Svalbard fue incluida por la revista Time en su lista de las mejores invenciones de 2008. En 2024, Geoffrey Hawtin y Cary Fowler, científicos que desempeñaron un papel clave en su creación, fueron galardonados con el Premio Mundial de Alimentación (EE. UU.).
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